
Redes de pesca, embarcaciones rápidas, tiburones y arpones, éstas son las palabras que probablemente crucen su mente cuando piensa en lo que le puede hacer daño a las ballenas.
Sin embargo, un grupo de científicos del Instituto de Conservación de las Ballenas (ICB) en Argentina, encontró que hay algo más que las afecta: las gaviotas.
En lo que parece un fenómeno único en el mundo, las gaviotas cocineras en la Península Valdés, en el noreste de Argentina, picotean el lomo de las ballenas francas australes vivas mientras éstas flotan en el mar, en un intento por alimentarse de la piel y de la grasa de estos mamíferos.
El ataque de las gaviotas puede dejar huecos en el cuerpo de las ballenas de hasta medio metro de largo. leer todo en BBCmundo



