Google

16 de septiembre de 2016

REFLEXIONES CON HUMOR...


15 de septiembre de 2016

La jueza ordenó que el carnicero de Zárate siga detenido

Un caso que reabre el debate sobre la "justicia por mano propia".
Daniel Oyarzún está imputado por el delito de "homicidio simple".
El negocio del carnicero de Zárate. (Gustavo Ortiz)
El negocio del carnicero de Zárate. (Gustavo Ortiz)

Daniel "Billy" Oyarzún, el carnicero que atropelló y mató a uno de los delincuentes que lo había asaltado en Zárate, seguirá detenido. Así lo ordenó esta mañana la jueza que interviene en la causa.
Poco después de que el presidente Mauricio Macri opinara que el comerciante "debería estar con su familia, tranquilo, mientras la justicia decide”, la jueza de Garantías de Zárate-Campana Graciela Cioni resolvió hacer lugar al pedido del fiscal y ordenó que Oyarzún (37) continúe detenido. Avaló así el pedido que ayer había formulado el fiscal del caso, Martín Zocca, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 6 de Zárate, para que el imputado continúe detenido por el delito de "homicidio simple" de Brian Emanuel González (24).
En la provincia de Buenos Aires, el Código Procesal Penal habilita a un fiscal a dejar "aprehendido" a un imputado por el término de 24 horas, pero luego el representante del Ministerio Público Fiscal debe definir, en base a la prueba colectada hasta el momento, si le da la libertad al sospechoso y si le pide al juez que lo deje detenido, tal como sucedió ahora con Oyarzún.
Ahora la defensa del carnicero, a cargo del defensor oficial Flavio Águila, tendrá la posibilidad de pedir una "excarcelación extraordinaria", donde se evaluará si hay riesgo procesal o de fuga, ya que es el único recurso jurídico que tiene para lograr recuperar la libertad mientras sigue el proceso.
El carnicero fue apresado el martes. Ese día, poco antes de las 13, dos jóvenes en moto llegaron hasta una carnicería ubicada en la esquina de la avenida Antártida Argentina y Echeverría. 
Uno se quedó en la puerta, pero el otro simuló ser un cliente y, minutos después, amenazó con un arma a la cajera y le robó los 5.000 pesos de la recaudación. Luego, según el testimonio de la mujer (que también es cuñada del carnicero),  el asaltante disparó y escapó con su cómplice en la moto en que habían llegado.
Entonces, Oyarzún salió a perseguir con su auto a los delincuentes. Los alcanzó a tres cuadras de su negocio, chocó la moto y los atropelló. Uno de los asaltantes logró escapar corriendo, pero Brian González quedó aprisionado entre el coche del carnicero y un poste de un semáforo.
González resultó herido de gravedad. Mientras llegaban al lugar la Policía y los bomberos, vecinos de la zona lo filmaron en el piso. En esa grabación, se puede ver cómo insultan al ladrón y lo golpean.
González fue trasladado a un hospital de la zona, donde murió poco después. En tanto que el carnicero quedó detenido. 
Anoche, vecinos de Zárate marcharon a la Municipalidad para reclamar la liberación de Oyarzún y pedir seguridad. Fueron recibidos por el intendente, Osvaldo Cáffaro. 

VIA CLARIN

Suspenden de por vida a 3 rugbiers y preocupa la violencia reiterada

Respetuosos en la cancha y descontrolados afuera
Son los jugadores de San Cirano que golpearon a un indigente en la calle y lo filmaron. Para los especialistas, los ataques de estos jóvenes se potencian porque abusan del alcohol, se mueven en grupo y descargan agresiones contenidas.

Las imágenes de la agresión se viralizaron por Facebook.
Las imágenes de la agresión se viralizaron por Facebook.
El rugby es, como se dice, un deporte de caballeros, una disputa sólo para valientes en la que 30 varones fornidos buscan imponerse a base de tackles, pases hacia atrás y patadas a cargar. Un juego intenso, pero noble. Un juego que no por nada consta de tres tiempos: el primero, el segundo y el de la camaradería, ese momento festivo en que los equipos, casi siempre en la zona de los quinchos, dejan de lado las rivalidades para bailar juntos al ritmo de Agapornis. Bien adoctrinados en el fair play, los jugadores, en general, respetan sin dobleces el reglamento. Y el que se desvía del camino es castigado con severidad, como si no estuvieran dispuestos a tolerar actitudes arteras. Sin embargo, el problema se da cuando queda de lado la pelota ovalada. Mejor dicho: en la calle. Con frecuencia, algunos rugbiers llegan a las tapas de los diarios y no precisamente por haber convertido un try inolvidable. Se los acusa de protagonizar situaciones violentas, en las que dejan en claro el poder de sus puños. Hace dos semanas, dos jugadores de Olivos fueron acusados de agredir en San Isidro, a la salida de la disco House, a un joven que terminó con fractura de cráneo. Y el martes, circuló en las redes un video que muestra la agresión por atrás de un jugador de San Cirano, Julián Cirigliano, de 20 años, a un indigente. Ayer, el club suspendió de por vida a Julián y a los dos amigos que lo ayudaron a escapar en un auto. ¿Por qué se da este contraste? ¿Por qué algunos rugbiers pierden los estribos en circunstancias ajenas al juego?
Hugo Dramisino, psiquiatra y fundador del Capítulo de Salud Mental, Actividad Física y Deporte de APSA, plantea: “No podemos apartar a los jóvenes rugbiers de una cultura juvenil tendiente a venerar el ‘descontrol’ y el comportamiento ‘tribal’. Una situación que se da en un contexto en el que se han instalado fuertes evidencias de insensibilidad social, con sus expresiones más graves como el racismo y la xenofobia”.
En su análisis, Marcelo Halfon, psicólogo y miembro de APA, toma en cuenta la intensidad del juego. Ahí –evalúa– puede haber otro motivo que explique la afición por las matoneadas. “Si la agresión no es metabolizada en la práctica deportiva, queda contenida y se deriva en forma brutal en cuanto aparece la ocasión de descargarla”, aporta.

TODO EN CLARIN

Capocomicos Argentinos