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21 de octubre de 2015

REFLEXIONES CON HUMOR...


20 de octubre de 2015

REFLEXIONES CON HUMOR...


19 de octubre de 2015

7 hábitos del tiempo libre de la gente que tiene éxito



La gente de éxito adopta algunos hábitos que resultan ser muy saludables para su tiempo libre, especialmente en los fines de semana o feriados.
Debido a que durante la semana por lo general están con agendas muy completas, parte de su estrategia personal y profesional es dedicarse tiempo de calidad para sí mismos y los suyos.
También aprovechan los viajes y tiempos sin actividades para desarrollar rutinas productivas en pro de un mayor equilibrio entre el trabajo y su vida privada.
Aquí van siete hábitos que se han comprobado que realmente funcionan, y que quizás también puedas adoptar y probar:

 1)      Ganar en calidad: dedicar tiempo de mayor calidad para sus seres queridos, y para ellos mismos, es la prioridad. Un buen masaje, dormir sin horario, hacer un deporte o alguna actividad manual o recreativa, los saca de su ámbito habitual y les permite reconectarse. Jugar con sus niños, sobrinos o nietos; disfrutar de su pareja o de su tiempo en soledad; estar con amigos, preparar un asado o cualquier otra tarea que produzca un verdadero placer, son parte de esta forma de re equilibrar su energía y de cargar las pilas.
2)      Vestir cómodamente: esto incluye quitarse los zapatos y cualquier forma de vestimenta que se utilice en el tiempo profesional. Suelen caminar descalzos en la casa, en el césped o  en un parque y utilizan ropa sencilla, alejada de los convencionalismos que suelen regir su trabajo.
3)      Desconectan sus dispositivos móviles y computadoras: en lo posible restringen al mínimo el uso de la tecnología relacionada con fines laborales. Muchos altos ejecutivos con los que he trabajado adoptaron una línea de teléfono móvil personal, y otra para temas de trabajo. De esta forma pueden convivir con mayor libertad entre los dos mundos. También dejan de sincronizar los correos electrónicos en el teléfono o la tableta. Muchos de ellos, se pusieron un horario de media hora durante el fin de semana o feriados, para, exclusivamente en ese bloque, conectarse por cualquier urgencia. Y otra forma altamente efectiva es que sus más directos colaboradores sepan y respeten su tiempo libre: esto incluye entrenarlos en que no lo llamen salvo verdaderas emergencias, y que, en caso de tener que hacerlo, sigan algún protocolo convenido –por ejemplo, un llamado de alerta, y a los 5 minutos, el llamado real para hablar-. De esta manera, ambas partes saben que deben abordar algo en forma impostergable.
4)      Leer, ver cine, teatro y disfrutar de cualquier expresión artística: los fines de semana, sin armar un programa demasiado fijo, se hacen espacio para escuchar música, avanzar en un libro favorito, ir a ver esa nueva obra de teatro que le recomendaron o una muestra de arte. Como parte de su proceso de desconexión de lo profesional, dejan invadirse por los estímulos que produce el arte y la cultura. Cada uno sabe lo que le gusta, y acuerda con su familia o sus seres queridos la forma en que podrán compartir este tiempo.
5)      En los aviones o viajes: con muchos aeropuertos, esperas, tránsito pesado, han desarrollado ciertas rutinas: algunos toman clases de canto y aprovechan a practicar en esos momentos. Otros, desarrollan un hobby (la fotografía está entre los más recurrentes) y vuelcan esa pasión en un blog, página web o sus redes sociales, sólo por placer. En estos casos, la descripción de su perfil es sólo a título personal, despojado del rol que cumple en el trabajo, y sólo se enfoca en compartir parte de su mundo privado con otras personas y seguidores.
6)      Destina un 10% de su tiempo a dar servicio: más allá de colaborar activamente con ciertas causas de bien público, suelen alternar en fines de semana la visita a algún proyecto de caridad en el que participan. Juntan ropa, juguetes e insumos entre los vecinos del barrio y suele ser el líder –o bien, el colaborador último de la fila- para acercar los donativos. También promueve el bien común, el entendimiento entre círculos que no son los del trabajo, y motiva a otros: un alto ejecutivo muy exitoso con el que trabajé por cuatro años haciendo un programa de coaching, pasó a tener su propio vivero y atenderlo personalmente unas horas los sábados; y otro, a dar clases de basquetbol a niños carenciados. Todo es cuestión de ingeniárselas para disfrutar, pasarla bien, y, a la vez, ir dejando huella en el mundo.
7)      Amigos y seres queridos: con agendas apretadas, suele ser el anfitrión de algún encuentro especial los fines de semana. Se relaciona con poca gente, pero de calidad. Lejos quedó la época de reuniones multitudinarias: ahora prefiere dos o tres personas, con quienes puede ser quien es en esencia y no debe mostrar ningún personaje, título o jerarquía. Esta rutina de los amigos, sobre todo en ciertas culturas donde los encuentros vivenciales no son tan alentados como en otras, son clave para desarrollar la autoestima, el valor del afecto y del cariño, la compasión por lo que puede estar pasando ese amigo, y la mano abierta y calurosa al abrazo compartido. Y todo, sin ningún tipo de formalismos.
Para concluir, es importante tener en cuenta que esto sólo puede lograrse con una efectiva administración del tiempo durante la semana. En caso de no hacerlo, se corre el riesgo que la tensión que produce el hecho de tener muchas cosas pendientes, termine por ocupar un gran espacio en su mente, que no le permita a las personas exitosas desconectarse efectivamente. Por eso, el seguir un orden, llevar una agenda, contemplar pequeños tiempos de descanso entre la jornada laboral, intentar no tener almuerzos o cenas de trabajo para facilitar los procesos digestivos apropiadamente, e incluir una rutina de ejercicio físico, son también determinantes para que, el fin de semana, por fin, puedan dedicarse a descansar y a recobrar fuerza para la semana.
…

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Twitter: @danielcolombopr

HUMOR...


18 de octubre de 2015

Chile: el paraíso del "deme dos" argentino

Dólar barato y gran oferta de productos. Los argentinos invaden los malls del país vecino atraídos por los precios y la grandes marcas.

Costanera Center, locales en seis niveles / Diego Waldmann
Costanera Center, locales en seis niveles / Diego Waldmann
Revisa frenéticamente un perchero en el fondo de la enorme tienda. Está abstraída. En otro mundo. El mundo Forever 21. Música a tope y cientos de mujeres de todas las edades excitadas revuelven canastos, estantes y más percheros. Angela Sánchez, 16 años, cursa el último año de secundaria en el Colegio Todos los Santos de Olivos. Ya puso en la shopping bag que te dan al entrar en la tienda, un jean por 130 pesos, una camiseta por 26 pesos, un chaleco peludo tipo Yeti, último grito de la moda, por 455 pesos. Recién salida del probador, ahora con un vestidito de flores, le dice a su mamá Victoria que está en el box de al lado: “Ma, ¿llevamos todo, no?” Madre e hija no están en Miami ni en Times Square de Nueva York. Apenas cruzaron desde Zona Norte del Gran Buenos Aires a Santiago de Chile. Son las 18 de un viernes y arde Costanera Center, uno de los shoppings más frecuentados por los turistas argentinos, en la avenida Providencia.
Tiene 330 locales y recibe tres millones de visitas al mes. De los turistas extranjeros, a la cabeza están los argentinos con 39% y le siguen los brasileños, 19%. Una torre moderna y vidriada de 300 metros de altura y 61 pisos que se divisa desde cualquier sitio en Santiago, sin importar la polución. A este shopping, el mayor de Sudamérica según publicitan, lo recorren de 120 a 400 argentinos por día, de acuerdo a la época del año, cuenta Sofía, que atiende On Tour, un stand donde al presentar el pasaporte, le entregan al turista una cuponera con descuentos del 10 al 70%.
“Hace años que Chile resulta mucho más barato en tecnología e indumentaria. Pero esto se intensificó especialmente durante el último año. Por un lado, el peso chileno se devaluó bastante frente al dólar y, por el otro, el peso argentino se fortaleció en términos reales (porque la devaluación fue mucho menor que la inflación). Un peso argentino equivale a cerca de 74 pesos chilenos, casi lo mismo que hace un año. Pero los sueldos argentinos de trabajadores registrados son 27 a 30% mayores (en pesos) que hace un año. Con lo cual, nuestros salarios ganaron bastante poder adquisitivo en el país vecino, donde la inflación es de una cifra, muy inferior a la nuestra”, explica Martín Grosz, periodista especializado en consumo.
“Acá las liquidaciones son en serio. Los juguetes de los chicos salen 70% menos, en especial los de Disney, que son importados. Compramos y salimos del shopping con bolsas gigantes y repletas, casi que nos da vergüenza”, sonríen Natty y Mauro mientras extienden la tarjeta a la cajera de H&M en Alto Las Condes. Son empresarios del sector salud, vinieron en auto desde Córdoba con sus dos hijas. Los acompañan otros tres matrimonios, cada uno con sus chicos. Son 20 en total. Romina y Juan, gastronómicos, integran esta caravana de cordobeses. “La caja de cinco autitos Hot Wheels sale 70 pesos aproximadamente. En Argentina por ese precio o un poco más, apenas te comprás uno solo. La pista para estos autitos sale en nuestro país 1.300 pesos y en Chile 400 pesos”, apuntan. “Vinimos con las valijas vacías, casi sin ropa, y a todo le sacamos las etiquetas. Mucha ropa nos la llevamos puesta”, aclaran y señalan a las nenas vestidas de pies a cabeza en Gap. “Las zapatillas, Adidas o Nike, acá salen entre 60 y 70 % menos”, avisan.
Parque Arauco es otro de los malls más tradicionales. Tiene 350 tiendas que incluyen Guess, Tommy Hilfiger, Zara y Forever 21. Lo visitan dos millones y medio de personas al mes. “La mayor parte de los clientes son extranjeros. Y de ellos, el 45% brasileños y el 38 % argentinos”, comentan en el sector de Mesa de Entradas del Arauco, donde también entregan una cuponera con descuentos para turistas, con sólo presentar el pasaporte. “En junio, durante la Copa América, hubo un alza de turistas argentinos superior a 30%”, dice Cristián Oros, gerente de marketing.
Que no falte glamour. Uno de los atractivos de este complejo es el Distrito de Lujo con locales top, para comprar, tomar algo en el Armani Café o simplemente chusmear las vidrieras, auténticas tapas de revista. Aquí están las últimas colecciones de Dolce&Gabbana, Armani y Louis Vuitton, la segunda tienda que más factura en el shopping después de Falabella. El local, paraíso de argentinos, venezolanos, colombianos y uruguayos, incrementó sus ventas desde que la firma cerró sus puertas en Uruguay y también en nuestro país. “De Argentina vienen a comprar muchas empresarias, alguna política importante del sur y esposas de futbolistas”, comentan. En pocos meses, este Distrito de Lujo piensa incorporar otras marcas de primera como Tiffany & Co., Ralph Lauren, Michael Kors y Gucci.
Paz y Alejandro llegaron a Chile desde el barrio de Belgrano, en Capital. Vinieron por diez días y ahora están concentrados mientras eligen remeras, botines y zapatillas de running en Nike Store de Parque Arauco. “No sólo los precios son más convenientes sino que hay variedad y calidad. En Argentina no entra ni la mitad de los ítems que ves acá. Además compramos con la cuponera del shopping y nos hicieron 10% de descuento”, relatan felices. “Por otra parte, los electrónicos están a la mitad de precio y también contás con los productos que en Argentina ni hay, como varios de la línea Apple”, aseguran.
“Así, este año, se comparaban los precios en tiendas online de Chile y de Argentina (por ejemplo Falabella, que está en ambos países), tomando el cambio oficial: en Chile los productos salen entre 25 y 50% menos en promedio. A esto hay que sumarle el 35% por el impuesto a las Ganancias (que se recupera algunos meses después) y el impuesto aduanero en caso de superar los 300 dólares (si se viaja por avión) o 150 dólares (si se va por tierra). Sin embargo, mucha gente se traslada en pareja o en familia y así esas franquicias pueden sumarse permitiendo traer algo más, sin superar el límite de la Aduana libre de impuestos”, explica Grosz.
Siempre es negocio, pero la mejor diferencia llega al comprar algo bien caro tipo smart TV, smartphone de alta gama o notebook. “En estos casos, la brecha de precio es tan grande que termina pagando el viaje, incluso considerando los pasajes de avión, el 35% de la AFIP y el eventual impuesto aduanero. Y además se suma el paseo”, subraya Grosz.
Los turistas argentinos se reparten por todos los shoppings y es muy fácil identificarlos. Se escucha el acento argento o incluso por la forma de vestir. Al Alto Las Condes van más los locales y argentinos que viven en Chile. En una zona coqueta y residencial, la atracción reciente de este clásico es Zara Home, que abrió en abril. El local pronto sumará otra sucursal en Casa Costanera, un fashion mall, que está por inaugurar en un espacio abierto, algo más acotado, y para un público menos masivo.
Mientras tanto, el flujo de turistas que cruza la Cordillera no para de crecer. Según datos del INDEC, en el primer trimestre de 2015 pasaron a Chile 651.600 argentinos, 22% más que en el mismo período de 2014. Y durante el segundo trimestre de 2015, viajaron 283.600, 52% más que el año pasado. La cuestión cambiaria en la Argentina, tema caliente en la agenda de los candidatos presidenciales, puede ser clave para el futuro de este “deme dos”.
Precios comparados
TECNOLOGIA
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