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10 de agosto de 2007

El giro (para pensar)

Perdí mi propia respiración en la empresa.

Es increíble la manera en que las corporaciones pueden vacilarte día a día la confianza. Es muy común que las empresas apliquen una política de patoteo psicológico a través del cual cada uno de los empleados se siente atrapado en la casa de Gran Hermano con una cámara que te espía cuando encerrado en el baño simulas que cagas.
No hablar mal de la empresa por correo es algo bastante inteligente, el problema es cuando la inseguridad es tal que HABLAR pasa a considerarse un elemento suicida.
Supongamos que en una empresa arrastrada por un puñado de perturbados: un extremista religioso, un rústico y un fariseo es práctica común la lectura de las casillas de correo de sus empleados. Supongamos además que demagógicamente se tomada la decisión de cual profesional puede acceder al servicio de mensajería instantánea, EN PLENO SIGLO XXI, como si esta no fuese una herramienta de trabajo necesaria, y ojo que hablamos de PROFESIONALES con al menos cinco años de estudios superiores y no de iletrados. Este factor solo generaría una estructura paralela e informal al organigrama. (Mi teoría con respecto al abuso de mensajería o Internet en general es simple, si haces tu trabajo ok, si boludeas te vas). Supongamos que esta empresa es especialista en generar dioses dorados, esos que son inalcanzables y se los eleva tanto al lado de los demás que pasa a ser odiado. Supongamos que en esta empresa no existe un plan profesional claro y los sueldos se basan en la capacidad de negociación de cada empleado. Supongamos que los tres dementes fingen amistad con cada uno (o al menos los que son dioses doraros o pintan para tal). Supongamos que cuando se dicen amigos no hacen más que sacarte información de los demás y generar dudas con respecto a los otros. Supongamos que ya nadie confía en nadie. Supongamos que si vos sabes, utilizan el sacacorchos de información con vos, asumís también que lo usan con los demás SOBRE VOS. Supongamos que quieres decir “estos tres forajidos me tienen cansado…” ¿A quién se lo dirías? Y si lo decís, enseguida te desdecís y ahí tenés EL GIRO… “pero bueno, es complicado llevar una empresa adelante, son cosas que se les pasan” y te convertís en su esclavo, sos tan alfeñique que tus testículos (u ovarios) son dos canicas. Sos un timorato. Sos un deficiente. SOS SU CÓMPLICE. Post original Kill1000

La Justicia falló a favor de un empleado que habían echado por enviar a su jefe un mail "irrespetuoso" leer en Clarin

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